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domingo, 10 de abril de 2016

Prajitura Desteapta [Reposteras por Europa en Rumanía]

Buenos días de domingo!

¿Qué tal estáis? Yo, cómo siempre, muy bien, aunque preferiría que fuese viernes... jejejeje! Pero bueno, no pasa nada, hoy es domingo día 10, y eso significa que las Reposteras por Europa estamos de vuelta ¡Yupie!

Casi no llego este mes (de hecho, llego tarde), entre unas cosas y otras se me vino el tiempo encima y aún no tenía pensado que hacer, pero claro, no podía no participar ya que era la repostera jefa y estaba feo que no me fuese con mis chicas a recorrer Rumanía, así que nada, cogí la maleta y allí que nos plantamos.
La verdad es que buscando encontré recetas que me gustaron mucho, entre ellas el Cozonac (que espero hacerlo algún día), pero lo de las masas de brioche y mi tiempo no son compatibles, así que nada, al final buscando y buscando (mentira, fue gracias a Gemma... jjejeje!), encontré lo que hoy os traigo, bueno, encontré no es la palabra porque ya lo conocía, lo que no sabía es que era un dulce rumano, pero claro, yo lo conocía desde hacía tiempo como "pastel inteligente", además, tengo un libro que se llama "Magic Cakes" y no mencionan... pero si, así es, esta "Prajitura Desteapta" significa, literalmente "Pastel Ingeligente" y, ¿por que es un pastel inteligente? Pues porque, aunque parezca extraño o imposible, de una única masa y horneándola toda al mismo tiempo, obtenemos 3 capas distintas, si si, tal cual, la inferior es una capa densa, como un pudding, la central es un suave y cremoso flan y la superior un esponjoso bizcocho.
¿Se os está haciendo la boca agua? No os preocupéis, os dejo con la solución justo aquí debajo.

Ingredientes
- 4 huevos "L"
- 500ml. de leche
- 125gr. de mantequilla sin sal
- 140gr. de azúcar
- 110gr. de harina
- Ralladura de 1/2 limón
- 1 cda. de esencia de vainilla

Preparación
- Pre-calentamos el horno a 180º.
- Le ponemos spray desmoltante (o mantequilla) a nuestro molde.
- Derretimos la mantequilla en el microondas (con 2 tandas de 30 segundos cada una será suficiente). Refrigeramos para que baje la temperatura y no esté caliente cuando la vayamos a utilizar.
- Separamos las claras de las yemas.
- En un bol, montamos las claras a punto de nieve. Reservamos.
- En un bol grande, mezclamos las yemas, el azúcar y la vainilla.
- A continuación, vertemos la leche, la mantequilla, la harina (previamente tamizada) y la ralladura de medio limón. Batimos muy bien hasta que se integren todos los ingredientes (por favor, no hacerlo con mucha potencia ya que la leche os salpicará, creedme...). Os quedará una mezcla espumosa.
- Seguidamente, añadimos las claras montadas a punto de nieve con movimientos envolventes (no os preocupéis si parece que no lo vais a conseguir, lo conseguiréis con paciencia y positividad... jejejeje!).
- Vertemos la mezcla en nuestro molde y horneamos durante 10 minutos a 180º, pasados esos 10 minutos, bajamos el horno a 160º y lo dejamos unos 50 minutos más (estará listo cuando, al pinchar con un palillo, este salga limpio).
- Sacamos del horno y dejamos que se enfríe por completo (yo lo dejé de un día para otro).
- Cortamos en porciones (estas ya las cortáis como querais) y servimos con un poquito de azúcar glass por encima.

¡Tachán!
¿Que os ha parecido? Yo he de decir que me ha gustado mucho y a los que lo han probado también, además, es un pastel que acepta casi cualquier sabor así que lo mismo me animo y pruebo con varios (la fiebre del pastel inteligente ha llegado a mi... jejejeje!).
Sin más, os dejo hasta dentro de poco. Por favor, probad a hacerlo, os encantará.

Besotes!!!

*MªAmparo*
PD: Se me olvidó deciros que la receta original tiene el doble de ingredientes que utilicé yo, por eso a mi no me quedan las capas gorditas y bien visibles, pero os aseguro que al morder se diferencian  perfectamente.